Destierro

“Por más empeño que ponga en concebirlo,
no me es posible ni tan siquiera imaginar
que pueda hacerse el amor más que volando
.
Él, desgarrado por tantas desafortunadas decepciones, desea desenfrenadamente el destello de despotricar su destartalado destino. Ella, una descarada déspota del desconcierto, primero le despliega una desaforada candidez pero después lo deslumbra despilfarrando desinterés. Él se desvela por ella, se desvive tan desmedidamente por despertarla, decenas de decenas de veces, descubierta y desnuda, que se desayuna desconsoladamente el desdeñoso desapego y desprendimiento de ella por él. Ella descortésmente lo descansa y se desentiende del desafío, no por descortés, sino porque el despelote del desamor la desborda y se desfallece por no desempolvar una decisión desacertada: o desaparece y deserta al desierto desolado para desunirse del descontrol desenfrenado o se desprende de sus desafectos desajustados y destapa sus deseos desaforados de desvelarse junto a él.
.
¡Ah, qué desfachatez este desdén!, desliza él. Esta desdicha despintada por desconocer la decisión de ella por él lo desentraña y desmenuza despiadadamente. Aunque si tan sólo ella desintegrara el descalabro y el despropósito en su desconfianza, acaso esta desesperanza desdibujada les sea desterrada. Después, deshecha la brecha del desacerbo, ella y él desde ya se desfalden, se descaren, se despeinen, se desboquen y se desfonden hasta desalmarse. Desatados los desmanes de las desuniones, acaso ella y él se deshagan de los desniveles, se destierren decididamente y no desciendan más……
.
volar
Anuncios

Oprobios Ontológicos

Oprobios Ontológicos

“Todo es de todos
Y todos son de Todo”
Corroboró el cosmólogo.

“¡No no! ¡Tonto cosmólogo!”
Monologó el monobobo ortodoxo
Con ocho bochornosos monoptongos.

“¿Qué pretende, pedestre mequetrefe?
¡Respéteme! ¡Esmérese en entenderme!
Se excede en estrechez de mente, pebete requetevejete.”
-Vehementemente se ennegrece el reverente.-

Monobobo ortodoxo lloró por los poros,
Oporto poco goloso brotó con dolor.
Se sonrojó los mocos y como locomotor jocoso,
Homologó otro monólogo:

“Cosmólogo pomposo,
Vos sos glotón por los mocos del Cosmos,
Ostrogordo todotonto, botón del Prólogo.
Yo soporto los oncólogos, los podólogos,
Los odontólogos, proctólogos y zoólogos,
No los tórtolos gronchos como vos.”

cosmic-youare-tumblr_ln6d1sV7il1qfm7z9o1_500

“Transeúntes eternos a través de nosotros mismos, no hay más paisaje sino el que somos. Nada poseemos, porque ni siquiera nos poseemos a nosotros mismos. Nada tenemos porque nada somos. ¿Qué manos extenderé hacia qué universo? El universo no es mío: soy yo.”

Idun

“El poeta es un fingidor. Finge tan completamente que hasta finge que es dolor, el dolor que de veras siente

.

Su voz era un encanto maldito. Suavemente se movían sus labios y el aire se perfumaba de una fragancia oscura. Yo la observaba en silencio, atónito y dócil.

Ella hablaba y yo me perdía en embelesos éxtasis. ¡Ah, qué crueldad desdeñosa su refinada belleza! ¡Qué brillo incandescente el de su oscura luz!

Ella hablaba y yo me perdía, cotejando su acento espiralado, sintiendo cómo su veneno ascendía caleidoscópicamente y me embriagaba hasta lo más hondo, como un sórdido sueño febril.

¿Qué imperio, qué muralla, qué ejército podría haber resistido a semejantes palabras aladas, a esos ángeles enardecidos de fuego armonioso, que esta ninfa conjuraba?

¡Qué sátira y poderosa criatura!

¡Su voz era un encanto maldito!

403px-Idunn_and_Bragi_by_Blommer

Laberinto

“Deus est circulus cuius centrum est ubique,  
cuius circumfenretia vero nusquam.”

Laberinto

No soy aristotélico, y por eso…
soy aristotélico.

En el umbral difuso de la paradoja,
en el centro mismo del silencio,
donde el círculo se hace un punto
y el vacío interseca al infinito.

Donde el río se hace uno
y la luz es múltiple;

Lugar entre lugares,
donde el único concepto
lo Sin-Forma;
donde el único tiempo
lo Perenne;
donde el único adjetivo
lo Inmaculado.

Más allá de mis excelsas fortalezas de humo
y mis abarrotados muros internos,
a leguas de cualquier máscara,
habita mi alma.

Allí, más aquí;
en la frontera misma del Ser

Me escondo,
me encuentro

y me vuelvo a perder.

Picture 19

Godot

“No hay modo más perfecto, aunque inquieto,
de emplear el tiempo: el de esperarte.”

Godot

Me siento como una luna sin noche,
como una flecha suspendida en el aire,
a merced de la mismísima Nada,
sin fuerza, sin tensión, sin movimiento.

Más en la quietud,
ante la dulce espera de lo imprevisto,
mi lumbre arde como un fuego huracanado,
en silencio
mira como una fiera
y se agazapa.

La vida es como un trueno,
y la lluvia
comienza a caer.

394076_324883527530704_1843158870_n

Esdrújulo

Esdrújulo

Homónimos y recalcadísimos académicos,

Zánganos esdrújulos de la máquina lógica,

¿Saben qué?

Métanse sus tentáculos enciclopédicos

En lo recóndito de sus vértices

Y cómanse la retórica de sus pláticas

Como si comieran la cáscara de un plátano.

.

Me prostíbulo en sus cánticos afónicos de saber aritmético

Y me ríocago en sus lágrimas diáfanas de víboras decrépitas.

.

¡¿Cuándo van a entender que

Los jóvenes artrópodos no somos sus hipopótamos,

sino pájaros lúdicos alérgicos a los sarcófagos?!

.

¡Entiéndalo, por favor entiéndalo!

.

Nuestras vísceras no caben en sus cárceles de polígonos y triángulos y rectángulos y pentágonos y hexágonos y pirámides y círculos. Sus insípidas metáforas del perímetro son meras víctimas de la Búsqueda Fantasmagórica del átomo –que no existe.

564798_10151195741492430_1384146576_n

Ausencia

“Las palabras no hacen el amor
hacen la ausencia”

Ausencia

Esta noche

Mi poesía está condenada

Al silencio.

.

Escribiré como quien calla

Y dice con la mirada,

.

No más versos fútiles

No más poesía envenenada

De pensamientos lúgubres

Y palabras que no dicen nada.

.

Basta de ideas guturales

y pasiones viscerales.

.

No, esta noche

Ya no me esconderé

En el lenguaje.

.

Mi silencio es piedra y ruge con furia

En esta noche de loca maña

Ruge ruidoso como la lluvia

Y modesto como la montaña

.

Disculpen mi austeridad

Y mi exceso de vacuidad

.

Esta noche

Mi poesía está condenada

Al silencio.

si digo agua, ¿beberé? si digo pan, ¿comeré?

El río

“Acepté el caos y a la noche siguiente
se presentó mi alma”
Carl Gustav Jung – Liber Novus

El río 

Soy un río
que no puede
definirse

lo intenté
pero créanme,

fui el hazmerreír
de mis bestias,
se burlaban
en las profundidades

estallaban de la risa
mientras hacían el amor
y me gritaban

“tonto
tu caudal
es más fuerte
que cualquier
definición”

lo intenté
pero créanme,

soy un río
que no puede
definirse

tengo mil caras
y en las profundidades
albergo un zoológico

lleno de bestias

son mis yoes
y tienen orgías,

se aman, se odian
¡y son tantos!

miles de millones

son un ejército
de neuróticos

y se disputan
mis palabras
mis ideas
mis neuronas

mi todo,

son una manga
de imperfectos
bichos difusos
contradictorios

están repletos
de errores

pero son hermosos
y los amo

aunque sean salvajes
y me griten
con crueldad,

aunque sean tantos
y no pueda
distinguirlos,

aunque naden profundo
y nunca
los haya visto,

su lucha
es sagrada
y los albergo

con orgullo,

ellos
me hacen vasto

un río
sin límites
un río
hecho de luz
un río
muy rápido

lo intenté
pero créanme,

ninguna palabra
me alcanza

soy un río
que no puede
definirse

huidizo
y con apuro

fluyo hacia el mar.

red book painting

Agujero negro

Es el fin 
se acabó

las guerras
desaparecieron,
venció la paz,

pero está oscuro
y hace frío

¿quién lo diría?

ganó el bien
y estamos mal

nos sentimos vacíos
incompletos

 nada 
nos viene bien

¿felicidad?

no, 
la especie humana
nunca 
será feliz

la felicidad
es para los chanchos

necesitamos 
estar tristes 
para desear
y movernos

ya lo dijo Newton
siglos atrás,
sin deseo
no hay movimiento

y la quietud
es muerte
es noche
es frío
es chanchitud.

es así
es simple
pero somos necios
y llevamos siglos

pensando como chanchos,
negando la tristeza
que nos constituye.

¿acaso alguna vez 
te preguntaste
por qué 
se mueve
el universo?

 ¡porque
está triste!

sí, aunque sea vasto
no le basta
y se mueve
queriendo más

nada
le viene bien

se siente vacío
e incompleto

¿quién lo diría?

está oscuro
y hace frío.

venció la paz.

Imagen

El Verbo

No tengo nombre,
si me llaman
será absurdo:

Soy infinito.

No tengo nombre,
pero vivo
en el alma
de cada palabra:
en la rosa
en el cieno
en la mierda
en la ovoalbúmina

Vivo en el alma
de toda
cuanta cosa existe

(aunque no creo
en el alma
ni en la cosa.)

Soy materia
soy luz
soy un dios
hecho de polvo

El Verbo
es la carne
que me recubre.

…y me hierve la sangre.

aligator

Sur

Sur

No sabes cuánto
Te deseo.

Como el sol,
Que recorre el bosque
Y lo tiñe de verde,
Voy hacia ti.

¡Oh Sur! ¡Oh Vida!
Me voy a tus entrañas
Beberé tu néctar
Dormiré en tu pecho
Recorreré cada partícula
De tu inmenso cuerpo.

Pero aunque corro
Frenético, impetuoso
Como la locomotora
………..-De un tren-
……………………..-a vapor-
Para fundirme en tu fuego
Y surcar tu plexo

Si me detengo
Por un instante
Y hago silencio:

[…]

[…]

[…]

Te siento
Tan cerca
Tan dentro mío,

Como si respiraras a través
De mis pulmones
Como si fueras tú
El que corre
Frenético, impetuoso
Y escribe
Mis versos.

¡Oh Sur! ¡Oh Vida!
Te oigo respirar
Tan fuerte
Que ya no sé
Si soy yo
O eres tú

Ya no sé
Si seré el viajero
O el destino
Que será viajado.

¡Oh Sur! ¡Oh Vida!

PARQUE-NACIONAL-TORRES-DEL-PAINE-15

Los necios

Los necios

Es de noche

Y allá están,

En las penumbras,

Una congregación

De imbéciles

Hablando de paz

Y creyéndose

Obligados a detener

El rugir sangriento del Vesubio

La fuerza destructiva del Ganges

El movimiento del Cosmos.

.

Hablan con tanta elocuencia

Y se creen iluminados, pero…

¿Recuerdan estos profetas de la paz

Que somos hijos de la guerra?

.

Me refiero a nuestras Madres,

Aquellas que en los Orígenes,

Sirvieron de mártires,

Colisionando

Unas con otras

Y destruyéndose

Para que el Sagrado Caos

Nos engendre.

.

No sean necios, profetas.

¿Qué sería de la música

Sin la tensión de la cuerda?

.

Del conflicto

Surge el movimiento.

Y aunque no haya paz

En el Universo,

.

No por eso

 Es menos Bello.

 254539_476933192359817_1326555030_n

La urbe

La urbe

I

La urbe está loca,

Loca,

¡Loca!

Sí señora, escuchó bien.

.

Hay tanta gente

Que habla,

Y habla…

Y habla…

Y habla…

Y no Escucha,

Y luego habla…

¡Y grita!

Y sigue…

Es una pelea,

Y luego otra.

Y sus corazones,

Cada vez más lejos,

Se enfrían, se endurecen.

Y se pudren.

.

Su locura

Es contagiosa

Y enferma el alma.

La vuelve de piedra;

La llena de rabia.

.

Pero si se los cruza, señora

Esté tranquila

Y no les tema.

Porque el miedo

También enferma.

.

Solo mírelos

Fijamente

A los ojos;

Y  sonríales

Profundamente

A ellos todos.

.

Más no se confunda

Con su edad avanzada

Y aparente madurez.

.

Son frágiles

Como hojitas secas.

Son niños

Aprendiendo

A morir.

.

II

La urbe está loca,

Loca,

¡Loca!

Sí señora, escuchó bien.

.

Pero usted, señora,

Usted

Es la indicada.

Usted,

Me ayudará

A curarlos

Y a liberarlos

De sus cadenas.

.

¿Qué le parece

Si empezamos

Por devolverles

Las piernas?

.

La culpa la tienen

Esos montones de corceles

De chatarra importada,

Que abruptamente

Los invadieron

Y les cortaron

Las patas.

.

Caminar es sano,

Despeja la mente

Y purifica el cuerpo.

Pero la urbe

Ya no camina,

Y si lo hace,

Lo hace mal.

Lo hace apurada;

Con la cabeza gacha;

.

Con la mirada

No volando libre

Por el cielo,

Sino que atrapada

Ante tanto

Cemento;

.

Y con los oídos

No en la melodía

De los pájaros,

Sino que entumecidos

Ante tanto

Pensamiento.

.

Ay, señora…

¡Y eso no es lo peor!

La urbe

Camina

Sin sueños

Ni Propósito

En la vida.

.

III

La urbe está loca,

Loca,

¡Loca!

Sí señora, escuchó bien.

.

Pero hay quienes,

Con el corazón en la boca,

En los ojos,

En las manos,

Paséanse por el mundo

Vomitando flores,

Escupiendo sonrisas,

Viviendo desnudos,

Sin máscaras,

Los escultores del alma.

.

Ellos, señora,

Son mis hermanos.

Y andan por ahí,

Como usted,

Como yo,

Completamente locos

De remate,

Pero locos lindos,

.

Tan niños

Como ancianos;

Tan inocentes

Como sabios.

.

Sí señora, escuchó bien:

La urbe

Está loca.

Loca.

.

Pero en ellos,

Mis hermanos,

Brilla un candor.

Y la esperanza de construir

Un loquero mejor.

Lara

Quiero vivir contigo en la eternidad del no-tiempo y en el infinito del no-lugar;
Entregarte mis ojos desnudos y que nuestras miradas se fundan como el mar.

Quiero verter sobre tu pelo todo el peso de mis manos;
Acariciarte la piel, como el viento acaricia los álamos.

Quiero despertar en tus sueños y hacerlos Realidad;
Que los hoyuelos en tu rostro florezcan de felicidad.

Quiero nacer en tus besos para morir en tus brazos;
Resurgir en tu pecho y volar de nuevo a tus labios.

Quiero poder expresarte todo lo que hoy por ti siento;
Conquistarte el corazón, aunque muera en el intento.

¡Ah, son tantos los deseos que hacen fluir a mis versos!
¡Arden las Palabras cuando las poseen los Sentimientos!

Quiero perderme, y que te pierdas;
Sentirte, y que me sientas.
Tomar tu mano, y olvidar el Quizás.
Todo eso quiero, y tal vez más.

Mujer de ojos cándidos y dorada bondad,
¡¿Cuándo me darás oportunidad?!

06/08/12

Fractal

I

De la realidad como sueño no dudo
Más sucede que, a veces, el dolor
Tornase tan asfixiante como el vapor
De un volcán rojo y testarudo.

Por esto pregunto, si nuestra vida
Es como expresa la metafísica altiva
(no más real que una alucinación colectiva),
¿Por qué es tan difícil escapar de la agonía?

¡Oh salamandras, guardianas del rojo elemento!
¿Cómo hacéis para atravesar una y otra vez la llama
Sin que el fuego queme y carcoma su vieja alma?
Es mi corazón quien pregunta preso del tormento

Que confundido y errático lo tiene
Pues de tanto ansiar encontrar la aguja en un pajar
Se ha pinchado una y mil veces, obligándole a preguntar
De qué recóndito lugar el amor proviene.

II

El amor y el dolor, pasiones que vívidamente
Queman nuestro corazón ardiente
¿Son sueños de una vasta mente
Que traduce en símbolos su inconsciente?

¡Ah, bendito sea el preguntar!
Pues si hay un dios que sueña
Un sueño que también sueña,
Entonces puede este poema terminar

Satisfecho y con saciedad
Por haber descubierto de manera casual
La geometría y naturaleza fractal
De la Inescrutable Realidad.

La moral en tiempos de Caos

El fuego y el acero,
elementos
que forjaron la espada
que dio muerte
a tantos pueblos,
¿acaso tiñeron -de sangre-
las manos del herrero?

Parece que sí,
pero no es el moralista
el único ser en la tierra
al que éstas
vagas
cuestiones
técnicas
distraen.

Pues mi alma inquieta
también se pregunta
dónde está la culpa
y a quien ha de colgar
el justo inquisidor
que llamamos Dios.

La moral se hace añicos
cuando pensamos que
es gracias a éstas
vagas
cuestiones
técnicas
que las mariposas,
esas frágiles
y delicadas criaturas,
ya no vuelan
tan libres como antes
como cuando su aleteo
no era sino el bello
despertar de la mañana.

Pues en su contra
vino el Caos a testificar
y decir
que su volar ha de cargar
con un importante peso moral
por ser el causante
de ciclones distantes.

Más en su defensa
vengo yo a preguntar
quién en esta tierra
(en la que todo
está íntimamente conectado
y es tan frágil
que hasta lo más mínimo e inofensivo
puede resultar caótico y sorpresivo)
se atreve capaz de responder
con entera sinceridad
por el resultado de cada una
de sus acciones.

Dicho así,
todos seremos juzgados
culpables.
Aunque si todos,
entonces nadie.
Y si nadie,
entonces todos…

¡Ah!
¡Cuan confusa es la moral
a ojos del Caos!

Balanza de áurea proporción

I

¡Oh, siglo XXI! ¡Cuánta confusión has arraigado en la mente de mis hermanos! Pero puesto a que no todo está perdido, yo no me rindo e invoco a mi pluma para que en las próximas líneas traiga entendimiento entre tanta oscuridad. ¡Síganme hasta el final de esta prosa y esclarezcan su visión! La crisis es de percepción.

II

¡Amado hermano! El número de neuronas en tu cerebro no es menos que el número de galaxias en el universo, por lo que tu mente no es menos compleja que el universo, ni el universo es menos complejo que tu mente. Comprende uno, y entonces comprenderás al otro. ¡Ah, sagradas inscripciones en el templo de Delfos!

No son menos los sueños que tienes por las noches que aquellas visiones que tuvo William Blake, el magnánimo místico del siglo XVIII. Tampoco la mujer es menos que el hombre, ni el hombre menos que la mujer. Si eres diestro, no es menos tu mano izquierda que tu mano derecha. Pero si eres zurdo, tampoco tu mano derecha será menor que tu mano izquierda. ¿Y tu rostro reflejado en un espejo? No, éste tampoco será menor que tu rostro en sí. Pues, ¿cómo una cosa puede ser mayor a la otra cuando ambas tienen la misma esencia? Somos todos restos de estrellas.

No es menos el pastor por dedicar su existencia a sus ovejas que aquellos mandatarios de turno  que dejan a sus familias y a si-mismos con tal de presidir vapuleadas naciones. Ambos son pastores al fin y al cabo, pero yo me pregunto… ¿quién vivirá más? ¿Quién de ellos tendrá la existencia más plena y dichosa? Y sus rebaños… ¿de quién estarán más orgullosos? ¿Lo estarán acaso? ¿Y sus hijos? ¡Ah! ¡Benditas sean las preguntas!

¿Y las guerras? ¿Qué pasa con ellas? Nada ha cambiado pues las guerras hoy en día no son menos que las de antaño. Tenemos aviones, servicios de telefonía móvil y derechos humanos, pero acaso… ¿tenemos menos problemas que aquellos que llamamos bárbaros? ¡Oh, mis estimados hermanos! ¡Cuánto lo dudo! La codicia sigue reinando.

¿Y en la carrera hacia la Verdad Inescrutable? ¡Ay de ustedes y su confusión! No es menos el científico, ni el religioso, ni el escéptico, ni el filósofo, ni el místico, ni mucho menos la pareja que en este instante funde sus almas en un beso interminable. Pues cada uno de ellos es una gota de rocío en este mar de aguas infinitas. Más debo decir que quien sepa integrar a Dios, a la ciencia, a la mente, al cuerpo y al amor en una misma visión, habrá descubierto el código secreto que se esconde detrás del perfume de cada rosa, delante del cantar melódico de cada buen pájaro, por encima de cada cielo estrellado y por debajo del mundo onírico. Este ser, hombre o mujer, habrá descubierto el secreto de toda Existencia.

¡Oh, ángeles del entendimiento! ¡Retornad y esclareced las mortales dudas a las que se enfrenta la humanidad! No os demoréis más, ya casi es tarde.

El Mago

I
Golpeando al silencio
y escuchándolo caer abatido,
hoy se enfrenta a todo aquello
que sus sentidos
le han prohibido.

Pues el velo que hoy se corre
no es sino el sueño que termina
del Mago que despierta
y percibe:

Es el Infinito
lo que en el origen
rojo de la Rosa
se muestra.

Es en el devenir
puro del instante
en donde se atesora
la Eternidad.

II
Sabios son los ojos
que saben ver
lo que permanece
invisible
para los distraídos.

Pero, ¿son sabios los ojos del mago?
¿Es su despertar un seguir soñando?
¿Es este nuevo mundo
una capa más en la cebolla
o acaso vestigios
de un realidad superior?

Empero,
ninguna de estas vanas preguntas
que a mi estúpida pluma distraen
son capaces de inquietar
a nuestro intrépido Mago.

Él solo observa cómo todo fluye
con perfecta armonía y quietud,
mientras despierta
hacia la Realidad Inescrutable.

Lúcido
como nunca,
comprende que
el Infinito y la Eternidad,
metas que antes
le sugerían ser
petulantes quimeras,
son alcanzables para todo aquel
quien disponga no otra cosa
más que un segundo
para divisar la Rosa.

Nunca tan simple.
Nunca tan complicado.

Nada más vivo que un recuerdo

Altivas y arrogantes
las pinceladas que tu sonrisa
dibuja en tu rostro,
como recordándome aquel viejo paraíso
al que alguna vez entró mi alma.

¡Oh, amada ninfa!
He visto la luz,
¿y dónde sino en tus ojos?
He estado vivo,
¿y dónde sino en tus labios?
He conocído lo eterno y lo mortal,
lo inefable, lo único, lo real
¿y dónde sino junto a tí?

(Hoy, ya tan lejos de aquellos días,
tu recuerdo me tiene atrapado en sus encantos)

Así, derrítome al pensar
cuánto añoro suspirar palabras
junto a tu pecho desnudo,
acariciando la suavidad de tu tez
y sintiendo a tu corazón arder
cual torrente de fuego.

Si supieras cuántos astros
asíntotas y destinos
sería capaz de atravesar
para tomar una vez más
tus suaves manos
y tocar junto con ellas
las puertas de la eternidad.

¡Oh, amor inalcanzable!
¡Dicha sea la de idealizarte
más que la de juzgarte!

Shiva Nataraja

_Impermanencia_

El Cosmos danza impasible
como un mar de aguas inquietas
en una habitación de espejos
inabarcables.

En su ir y venir
por el espacio infinito,
éste mar de opuestos,
destruye lo que crea
creando lo que destruye.

Se mantiene el Universo en movimiento
cuando meces tu cuerpo y danzas
creando impermanencia.
¡Baila, Shiva Nataraja!
¡Baila!

Por esto, el hombre libre
(aquel que es rey
siendo también un rebelde)
no conoce la posesión.
Sabe bien que las cosas van
y sabe bien que las cosas vienen.

No sufre por codicias
ni tampoco lo hace por amor.
Sabiendo que todo impermanece,
le dice a su amada:
“querida, si te quedas,
hazlo como el río,
quédate yendo”

¡Baila, Shiva Nataraja!
¡Baila!

Que nadie se atreva

_Que nadie se atreva_

 Tu mirada esconde

el más perfecto ejemplo

de un laberinto

(eterno).

Hasta Dédalo, el griego,

se vería perdido y atormentado

por el encanto que en ellos

se reflejan.

¡Qué ingenuo el que espera

encontrar el paraíso en el cielo!

Si sólo mirara un poco alrededor

te encontraría.

Rezo porque la salida

se encuentre lejos o,

mejor aún,

no exista.

He decidido perderme.

Amarte.

Que nadie se atreva

(nunca)

a buscarme.