Idun

“El poeta es un fingidor. Finge tan completamente que hasta finge que es dolor, el dolor que de veras siente

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Su voz era un encanto maldito. Suavemente se movían sus labios y el aire se perfumaba de una fragancia oscura. Yo la observaba en silencio, atónito y dócil.

Ella hablaba y yo me perdía en embelesos éxtasis. ¡Ah, qué crueldad desdeñosa su refinada belleza! ¡Qué brillo incandescente el de su oscura luz!

Ella hablaba y yo me perdía, cotejando su acento espiralado, sintiendo cómo su veneno ascendía caleidoscópicamente y me embriagaba hasta lo más hondo, como un sórdido sueño febril.

¿Qué imperio, qué muralla, qué ejército podría haber resistido a semejantes palabras aladas, a esos ángeles enardecidos de fuego armonioso, que esta ninfa conjuraba?

¡Qué sátira y poderosa criatura!

¡Su voz era un encanto maldito!

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Luna Llena

Alumbrado por la Luna de Escorpio, en la herrumbre de la noche, es el Lobo el que me persigue. Aquel espectro solitario del alma del que nunca me pude despojar, hoy me encuentra débil y me alcanza. Son diez las leguas que nos separan. Cada vez más cerca. Son cinco, cuatro. Ahora tres. De pronto dos. Una. Y ya está tan próximo que dejó de verse,  como si se hubiera metido dentro mio y convertido en una parte indivisible de mi Todo, inexorable naturaleza de mi alma.

De esta manera la persecución cesa dejándome irremediablemente desnudo, como quien se encuentra frente al Espejo sin las mil y un máscaras que antes lo protegían. Indefenso. Solo. Así es que vencido, como quien se enfrenta a la verdad, hoy me entrego al Lobo mientras lo escucho aullar, solitario bajo la luna. Lo escucho atentamente, como si ésta vez… tuviera algo importante que enseñarme.

Amor de Sílfide

Violenta e incitante, como una ráfaga, llegaste a mi vida para desordenarlo todo.
Tanto caos generaron tus ojos (¡y tu sonrisa!) que jamás me hube de imaginar que tu amor sería de viento y que habrías de irte del mismo modo en que llegaste, etérea y sin previo aviso. ¡Oh, mi bella sílfide! ¡Cuánto lamento que las circunstancias no hayan estado de nuestro lado!

¡Momento! ¿Y quién soy yo para juzgar a mi suerte?
¿Y si acaso lo que indican los hechos no sea tu ida, sino tu vuelta?
Pues entonces si tengo razón y tú, mujer, vuelves decidida a fundirnos en lo Uno, puede que allí en el cielo me encuentres ensimismado por volar a tu lado.             Tal vez esto resulte mejor que antes.

13/03/12

Todavía te respiro, Norte querido.

De un mundo sin Tiempo y libre de obligaciones al viejo mundo de 3 dimensiones, de los ángulos rectos, de la cotidianeidad robotizada…                    Cuan raro es volver y re-encontrarse con una ciudad que ama callar el cantar de un cielo estrellado. O peor aún con montañas de cemento que te enceguecen el alma.                                                                                                               Confieso que tardo en caer y todavía no extraño aquella sensación mística de unidad y conexión por encontrarme frente a una majestuosa montaña (llena de vida)  y caminarla, treparla, respirarla… Aún no, pero…cómo lo haré!

Mochilas al hombro, bolsos, carpas, guitarra y charango en mano, parecíamos ser un espectáculo exótico ante los ojos desentendidos que caminaban, mojados de lluvia, por Plaza Miserere, por el subte, y por Cabildo. Todos los reojos de los peatones eran para nosotros, viajeros.  Qué divertido fue.                                                                                                                                                 Oh, pero… ¡cuántos mundos dispares que esconden esas miradas perdidas por las obligaciones del capital! ¡Cuantos sueños sin realizar que se pasean por las medianías de un subte alienado!

Me siento desentendido, perdido en el espacio tiempo, a la deriva, vivo el momento, me dejo llevar… (sólo espero no golpearme muy fuerte)                       Mi cuerpo ha vuelto, más no así mi mente que aún respira norte.                        Deberé mirar con ojos nuevos cosas viejas: Redescubrimiento del mundo. Transformación. Devenir alquímico.                                                                     Ánimo, que la felicidad y la perfección son simples estados de la contemplación!

Nortelandia

A los fervientes seguidores del cliché-ismo les gusta decir que a cuanto mayores expectativas menores probabilidades de éxito. Y, a pesar que muchas veces milité en tal ideología hoy, con mucho orgullo, puedo decir que me chupa un huevo toda esa paupérrima estadística especuladora cliché-ista.

Me voy al norte por un mes y me siento poseedor de la más exacta certidumbre de que va a ser un viaje tan pero taaan infinitamente mágico que la experiencia quedará, por siempre, resguardada en las impenetrables membranas de mi cerebro. El aliento del Dios Tiempo no podrá jamás erosionar los recuerdos y sensaciones de este hermoso viaje, estoy seguro. Me despido de todos y será hasta los últimos días de febrero. Ámolos.

Catarsis de vida

Atrapado (aunque por voluntad propia) en una noosfera de vida y felicidad que se va expandiendo transformando todo a su paso, todo. Hecha de fuego, pero también de agua, llena de colores a todo aquel que se atreva frenarla siquiera un centímetro. Cálida cual ola de Caribe, infinita como el Universo, deviene un nuevo renacer. ¡Oh dicha de sentir, mayor que la de entender!

A dejarse llevar, tocar, abrazar. Nada de abrocharse los cinturones.
Y como alguna vez alguien dijo a la nada: “De la verdad no quiero más que vida: los dioses dan vida y no verdad, y acaso ni ellos conozcan la verdad.” Vida, vida, vida. No more.-