Reserva Federal: Sistema Moderno de Esclavitud II


Historia de cómo se llego al dinero de hoy (de orfebres a banqueros)

Nos es inevitable comenzar con un poco de historia. Sabemos que puede resultar algo tedioso, a causa de que es algo que nos ha sido repetido una infinitud de veces, no obstante refrescar viejos recuerdos es trascendental para entender cómo se llego al presente de nuestro sistema monetario.

En la antigüedad, cuando no existía el dinero, las sociedades optaban por realizar trueques, se cambiaba un bien o servicio por otro. Como ya sabemos, esto presentaba problemas de eficiencia. Por un lado, requería la doble coincidencia de necesidades, además de reducir la cantidad de bienes que se podían intercambiar. Sucedía, por ejemplo, que a veces uno quería conseguir cierto bien, digamos manzanas, y estaba dispuesto a dar otro a cambio, por ejemplo pescado; pero no encontraba a nadie dispuesto a darle manzanas a cambio de pescado, por mucho pescado que ofreciese.

¿Qué podía hacer uno ante esta situación? No tenía otra opción que la de salir a buscar qué bien quería adquirir el vendedor de manzanas, tal vez pan, y tratar de cambiar pescado por pan y luego ir al pescadero y comprarle el pescado a cambio del pan. Pero, tal vez, el panadero tampoco quería pescado, y así sucesivamente. El ir de compras podía convertirse en una auténtica travesía, no apta para cardiacos.

Cada bien poseía sus propias características. Y, claro está, había bienes que eran más fáciles de colocar en el mercado que otros (bienes que uno podía comprar o vender con mayor facilidad). Estos bienes circulaban con fluidez por los mercados. Eran los bienes más “líquidos”.

Quizás a uno no le interesaba para nada el consumir ese bien, que tan bien le caía al mercado. Pero aún así, siendo de los más fáciles de comprar, no era difícil conseguirlo a cambio de lo que uno tenia por ofrecer. Y, siendo de los más fáciles de vender, era muy factible cambiarlo por el bien que uno sí quería consumir.

Por lo que, inexcusablemente, el bien más líquido, sería entonces aquel con el que se creía sería fácil conseguir los demás bienes.

Entonces, la aparición del dinero depende de un proceso espontáneo en el que alguien se da cuenta de la existencia de algún bien que es valorado, aceptado por la comunidad a la que pertenece.

La principal característica de este bien es su “vendibilidad” o aceptabilidad.

Así surge el dinero como mercancía: dinero que adopta la forma de una mercancía que tiene un valor exclusivo. Es decir, que tendría valor incluso aunque no se utilizara como dinero.

De esta manera, es como surge el oro como bien de intercambio, como así también los orfebres, quienes ofrecían guardar el oro en sus almacenes. Teniendo en cuenta que el oro era bastante pesado y fatigoso de trasladar, el dinero que circulaba eran simples participaciones de este dinero metálico.

Sin embargo, este sistema tenía un claro problema. Era que la posibilidad de prestar dinero estaba claramente limitada por la cantidad de oro en circulación. Pero entonces, descubrieron que la parte de oro que los depositantes querían recuperar era sólo una pequeña parte del total que habían depositado. Así, podían prestar parte de este oro a otras personas, a cambio de un “pagaré” y de la devolución del monto principal con un debido interés. O dicho más fácil, a partir de un dinero real se crea dinero de la nada en una proporción que, teniendo en cuenta que no todo el mundo retirará su dinero a la vez, nunca pone en dificultades a los banqueros a la hora de devolver depósitos (salvo en épocas de crisis, de paranoia). Esta proporción acostumbraba a ser del 10%, es decir, 10 unidades en circulación por cada unidad real de oro existente en la reserva. Hoy a éste mecanismo se lo conoce como reserva legal.
Este aumento del dinero en circulación favoreció el comercio en todo el mundo y, una vez conocida por los distintos estados, en vez de prohibirse se reguló. Para controlar el riesgo que este proceso significaba, si se sabía que no había dinero para devolver a todo el mundo, se creó el sistema de bancos centrales, los cuales dispondrían de reservas de oro adicionales para poder prestar a los bancos en momentos de crisis.

Con el tiempo, este sistema de bancos centrales y reserva fraccionaria se termino por convertir en el dominante en el mundo. Cosas pasaron, y el oro que garantizaba el dinero en circulación empezó a disminuir hasta que en el 1971 se hizo desaparecer el patrón oro. Este dejo de usarse como base real del dinero.[1]

A ver si se comprende. Hoy, éste es dinero que no esta soportado por nada, su valor es totalmente abstracto. Eso cambia completamente la naturaleza del mismo porqué todo lo que tenemos actualmente en circulación sale de la nada y por tanto es un puro contrato, que sólo tiene valor porqué todo el mundo se lo da. Ya nos adentraremos con más profundidad en el tema…


[1] Fue abolido formalmente en 1971, al suspender el presidente Nixon la convertibilidad en oro del dólar.

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